Sho

On getting Deported

El viaje estuvo muy bien. En American con costo me dieron un jugo, pero comí rico (y muy caro) en el aeropuerto de Miami. Luego, el transtlántico. Gallinero, pero comodo. Además me alimentaron como cosaca y descubrí que la fanta naranja de este lado del charco sabe diferente. All natural flavors.


En la hora 7 me estaba hartando, no se puede dormir en esos benditos asientos y ya quería devolverme o pegarle a alguien. Luego... vi tierra. Reino Unido... Se me olvido todo y fui feliz de nuevo. Admiré Londres desde el cielo y fui feliz. Luego, Heathrow. Wow! wow! Pero teniamos hora y media para migración y encontrar puerta, no había tiempo que perder.

Encontramos la puerta y esperamos un rato. Nos avisan que hay un pequeño problema y que saldremos un poco tarde. Finalmente nos subimos al avión. Hay alguien gritando en el avión. En algo que no sonaba a inglés, español, francés, alemán o algo similar. Pero ciertamente hay alguien gritando en el freaking avión. Estaba sentada en fila 20 de un avion de 22 filas. Llego a mi asiento y hay 3 personas de seguridad diciendole algo a la pareja que iba a sentarse junto a mí. En fila 20 hay un tipo gritando, y cuando digo gritando es: GRITANDO. Gritaba como dos oraciones y las repetía una y otra vez.

El hombre de seguridad se me acerca y me explica. El tipo iba a ser deportado, no quería y aparentemente estaba intentado hacer todo el escandalo que pudiera para ver si lo bajaban del avión. El señor de seguridad se disculpó por el incoveniente y me aseguró que el tipo que gritaba iba esposado y acompañado por dos oficiales de seguridad (un par de gorilas de ojos azules que intentaban sin resultados mandar a callar al tipo) y que cuando sintiera el avión moverse se rendiría en sus intentos de que lo bajaran.

Me senté en mi asiento. No quedaba de otra que aguantarse los gritos un rato. El tipo gritaba algo y lo repetía, de vez en cuando gritaba que no lo hicieran irse, los de seguridad le decían: you are going to brussels mate, get used to it. De vez en cuando le gritaban que se callara. Eso solo lo hacía gritar más. El tipo gritaba como en arabe o en algún dialecto que ciertamente no reconocía. Solo sé que de vez en cuando el tipo gritaba: Alá y otro poco de cosas.

Los de la cabina pasaban junto a mí y me miraban con ojos de lo sentimos y seguían como si el tipo no estuviera gritando desesperadamente algo que sonaba como un rezo. El avión se empieza a mover y el tipo no se calla. Mi iPod estaba en el compartimento superior... Y realmente no creía que eso lo callara. El seguía gritando: Alá... algo algo algo algo. Alá, dhsfdsfihfhewsdfhsif. El escorta de la aerolinea le comenta al escorta médico que va para Afganistán deportado.

Hay un judío ortodoxo sentado en la fila enfrente mío y una señora al frente del avión está gritandole a la sobrecargo y diciendo que callen al tipo. Nivel de tensión aumenta. Y seguramente saben que yo no creo en mucho, pero esa es la clase de momentos cuando pienso en que más le vale a alguien en ese avión creer en el Dios correcto, si es que hay uno, y que el tipo que está siendo deportado no tenga el Dios correcto. Esa es la clase de momentos en que deseo saber qué idioma está hablando el tipo para asegurarme que no está rogandole a Dios que tiré el avión abajo, esa es la clase de momento que como la más hipócrita digo: erm.. Dios... si existís, te agradecería no morir en este avión.

A los 20 minutos me ofrecen el desayuno. Desyuné sobre el atlántico hace 3 horas, se lo aceptó a la muchacha. Vuelvo a ver a Marce, las dos tenemos cara de estresadas y preocupadas. ¿Quién puede comerse un english muffin con salmón y queso crema cuando hay un tipo a dos asientos suyos gritando algo en lengua desconocida y pidiendo que no lo saquen de Reino Unido? Me tomó el jugo, pido un té al sobrecargo (muy guapo por cierto) y veo la pantalla del televisor donde dice que ya estamos a punto de ver tierra.

El tipo empieza a gritar NO NO NO NO NO NO y luego dice las mismas oraciones repetitivas. Y luego vuelve a gritar. Se le escucha en la voz como ya la garganta se le está cansando. La señora del frente del avión le grita a la sobrecargo, el judío ortodoxo frente a mí luce relajado... Cuento numeros primos. No se puede pasar de 71 con un mae gritando detrás suyo. El piloto dice que 20 minutos para el aterrizaje. Me concentro en los numeros primos y en el hecho que dentro de media hora dejaré ese horrible avión. Uno de los sobrecargos bromea de que no volveremos a volar British.

Aterrizamos. Bruselas, 19 C, soleado, no chance of rain. Una sobrecargo dice algo en neerlandés que asumo que es lo mismo que dijo el piloto en el speaker. Descubro que son 4 los escoltas del deportado, y el no pierde la esperanza y empieza a gritar aún más duro. Me levantó, sacó mis cosas, pero no hay forma de moverse, estoy en el fondo del avión, tengo que esperar. Le ofrecen los zapatos al deportado y grita aun más si es acaso tal cosa posible. Marce y yo nos vemos con cara de por favor, quiero bajarme, muevanse. La pareja junto a mí bromea con el escolta médico. ¿Qué putas? ¿El pobre tipo está siendo deportado y parece estar muy preocupado por volver a Afganistan y ellos 3 bromean? Y luego recordé que yo había pensado en que deberían haberlo sedado.

El tipo no se quiere mover y parece que la gente del frente del avión no quieren dejar ese avión con tanto apuro como yo. Le dicen al tipo que si no se mueve del avión, la policía belga entrará y lo moverá a la fuerza. Finalmente me bajo del avión y Marce y yo corremos a aduanas. Quiero que alguien me abrace, tengo toda una hora queriendo que alguien me abrace y recordando que de este lado del mundo, no hay quien me abrace. Marce no abraza a la gente. Hago la seudo fila de migración que son 4 personas.

Cuando ya estoy en la ventanilla y el señor de Migración me está atendiendo, veo pasar al tipo disfrazado forcejeando sin objetivo con 5 personas de seguridad que lo llevan. El señor de la ventanilla le dice al de a la par que el se encargue. Veo que dos de los escoltas vienen detrás mío en Migración.

Paso Migración y veo a alguien con la camisa de AFS. Fiu... Ok... Lugar seguro. Me da unos papeles, no hay que hacer aduanas (viva el territorio Schengen). Muy buena gente, se llama María. Vamos y esperamos a mi mamá belga afuera.

Una vez que ya estaba afuera del aeropuerto, perdí las ganas de llorar. Ya estaba afuera, estaba a salvo, hacía un bonito día e iba en el asiento del pasajero en el Peugeot de Veronique. Bruselas se mostraba a ambos lados de la autopista. Arboles por doquier, casitas de ladrillo rojo de dos pisos por todo lado. Más árboles. Autopista, vacas, cultivos, casitas, escuelas, caminitos y luego: Huy.

Bienvenida al país que llamarás Hogar por los próximos 6 meses.

5 comentarios:

..::María José::.. dijo...

Ay nena q rajado esas cosas que le pasan a ud! Jajaja... pero bueno... si el viaje fue frustrante eso significa que el universo te debe una y va a hacer de la estadía MUUUUY buena!!

Mucha suerte y espero muchísimas más entradas! y... SKYPE!!! te amo!

Ching dijo...

jajaja Nico está historia está genial, sólo a ud le pasan esas cosas....

Mucha suerte! ahí nos estaremos comunicando de alguna forma!!

Edith Alfaro dijo...

Ay chichi!!!!!!! Corazón Londres desde el avión!!!!!!! sIGA REPORTANDO SUS AVENTURAS Y LAS DE LOS GRITONES :) Suerte!!!

Irene dijo...

i love you Nico!!!

Anónimo dijo...

Esto está escalofriante... No sé q hubiera hecho yo en tu lugar! Fijo me pongo a arremedar al tipo a ver si se calla xD jajaja hago ese tipo de cosas estúpidas cuando me pongo nerviosa :$ jaja!

El award que me dio Carliux (MUA!)

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