Sho

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El sueño

El sueño es subirme en un bus por ocho horas.

El sueño irme al norte a ver viejos conocidos. Recordar caras y experiencias que tienen más de una década de vividas. Reencontrarse con los amigos de infancia junto a un quesillo y una coca cola en bolsa.

El sueño es escuchar a la gente decir chigüin mientras me deshago del calor del mediodía. El sueño es finalmente tomarme una premium con chapitas desroscables y un ceviche en Solentiname.

Recordar aquellos tiempos en que jugábamos escondido en Asososca, en que comíamos rollos de canela y galletas de mantequilla, en que nos quejábamos que la fuente frente a primaria tenía guarasapos.

Quiero volver a ver a aquellas personas con las que mataba el tiempo junto a arboles de eucalipto mientras que me recogían, aquellos con los que ensayé noche de luna con gatos, con los que jugué por horas, con los que todavía hablo gracias a la maravillosa Internet.

Quiero usar artículos antes de nombres propios, ojalá escuchar a Norma Helena en concierto, y, por qué no? escuchar a las chicharras camino a Ocotal.

El sueño es volver a casa antes de que este año termine. Ya fui del otro lado del mundo, now it is time to go home.

Home

She hasn't been Home in a while.

Or at least what she believes it was home.
It is difficult to know what is home for her.
She hasn't melted under the 35C sun in a while.
She hasn't been on a house filled with the smell of basil,
filled with argentinian accents and alfajores,
that was a home.

She hasn't used articles before names,
she hasn't seen the rain melt when it hits the asphalt,
her classes haven't been canceled because of the rain.
Tampoco ha escuchado loras mientras camina por el pasillo,
no ha olido una premium michelada,
no ha escuchado esa clase de adoquines,
no ha conversado acerca de Ruben Dario.
Eso era Hogar.

No ha escuchado bambues junto a su ventana,
ni aviones de esos que fumigaban,
ni le han leido el hobbit de tolkien cuando no hay luz.
No ha jugado a hacer arcoiris con la manguera.
No ha visto fuentes con guarasapos.
Ni ha sido atacada por el aire acondicionado cuando entra al super.

35 C...
Su piel no resistiría esa temperatura
su piel puede que haya olvidado,
pero ella no.

Home... I didn't speak good english back then.
(smile)

Sí claro, se me olvida


Por supuesto. Perdón. Se me olvida. Se me olvida que soy culpable del calentamiento global, la hambruna mundial, el holocausto, las dos Guerras Mundiales, la recesión económica actual, la depresión de los 30's... Algo más que se te ocurra de lo que pueda ser culpable mi alma?


Ah y vos? Explícame: de qué servís ahí en la puerta? De nada. O me equivoco?

Estoy segura

el día de hoy decidí que estoy segura de algunas cosas:

  • De que ando en un universo parelelo. RARO sería la palabra clave.
  • La ensalada de frutas puede parecer un almuerzo, pero a las 4, ya vas a querer comer de nuevo
  • Lo no raro fue cortarme el pelo con la bella de Jojó. Please forgive my lack of modesty, pero se ve genial. 
  • En esta semana no comí McDonald's. Y mataría por unas papitas con un cuarto de libra
  • Soy la clase de persona que ama los planos detalle.
  • Mi casa se expande y se hace grande y se llena de gente. Y eso me llena.
  • Que Will se vería irresistible en la bufanda café.
  • Que quiero una boina tejida antes de irme.
  • Si me escriben una canción, hacen que fito me de un concierto con orquesta o me escribieran un poema sería capaz de casarme con uds. 
  • Ah, y que fito tiene en su música el poder de hacer que todo tenga sentido.

Se pinta la Casa

La casa ha cambiado. Se le agregaron paredes, ventanas, habitaciones. Ya no se ve como antes. Hace unos meses no sabía muchas cosas, no sabía que forma iba a tomar, qué cosas iban a cambiar, qué iba a quedar igual. Luego, las cosas fueron tomando forma, revelándose a si mismas mientras el tiempo avanzaba. Se botaron paredes, quebraron ventanas, se cambiaron entradas y puertas.

Por supuesto, durante el cambio, las cosas se pusieron caóticas. Al principio estaba la adrenalina de lo nuevo, de lo inesperado. Luego, empieza la duda de si todo quedara como se había pensado, como se deseaba. Llega la ansiedad y lo inesperado ya no es tan excitante. Se quiere la vieja rutina de vuelta. Quien realmente disfruta tener que dejar la rutina ya tan conocida mientras se navega en un mar de polvo y ruido? ruido que no deja ver ni saber nada.

La antigua casa produce nostalgia, se le quiere de vuelta. Llegamos a pensar que no necesitábamos tanto cambio, que estamos haciendo algo fuera de nuestras capacidades, que no nos merecíamos la vieja casa, ella tan buena, tan linda, tan hogareña. Y se nos ocurrio venir a cambiarla!

A veces, la nueva casa no queda como nos la imaginábamos. Las habitaciones se veían mas grandes en nuestra cabeza, pero no había suficiente espacio. Esperábamos que los detalles quedaran mejor, pero no había suficiente tiempo. Cómo trabajar en los detalles sin el tiempo? Para que las cosas salgan bien, hay que ser claros con lo que se quiere y con los recursos que se tienen desde un principio, de cualquier otra manera, el resultado que tanto deseábamos, aquel con el que sonábamos, no se dará.

Aun así, con los resultados, sin importar cuales sean, pintamos la casa. Escogemos los colores y actuamos como si las asperezas no fueran tan notorias, como si el viejo piso realmente combinara con el nuevo. Aplicamos la masilla a las irregularidades y pasamos la brocha pensando (deseando) olvidar que ciertas asperezas no fueron limadas, que el techo quedo un poco flojo en aquella lámina y que las grietas dejaran de abrirse con ese poco de masilla. Así pintamos la casa, esperando que la pintura tape todo y nos engañe, nos haga creer que las nuevas paredes realmente remplazan a la viejas de una mejor manera, que las nuevas entradas son mejores que las anteriores.

Pintamos la casa pensando que, con todo lo nuevo, la casa se sentirá distinta, diferente, totalmente nueva. Pero la casa es la casa. Es la vieja casa y la nueva casa conviviendo una junto a la otra, una dentro de la otra. Sin importar cuantos cuartos le pongamos, cuanto le cambiemos los colores, cuantas paredes le quitemos, la casa siempre será la misma, como esa casa a la que le empezamos a botar paredes en septiembre.

Tener 2 patrias

Nací en Costa Rica, hace 18 añitos ya. Pero viví la mitad de mi vida en otro país. Cuando la gente me pregunta mi nacionalidad, yo digo: "Soy Tica". Pero la verdad es que no soy solo tica y nunca seré 100% tica.

No soy una tica normal. Cuando tenía 4 años me mude a mi segunda patria, un país bello, lleno de gente linda que me acogió sin pensarlo dos veces y muchas de esas personas se conviertieron practicamente en parte de mi familia; mi familia postiza, mi familia hecha y no dada, mi familia nica.

Viví 8 años en Nicaragua. Seguidos, sin ninguna interrupción más que el par de meses que venía a Costa Rica de vacaciones. Me enamoré del quesillo, de las carreteras perfectas, de llegar a la playa en dos horas, de evadir el ahogante calor de verano en el cine, de que todas las gasolineras fueran mejores que un supermercado, de ir al mercado (y no como los ticos que son de comida) y más que todo de su gente.
Amaba vestirme en el traje típico para cada evento cívico (porque allá no es una tremenda polada *entiendase muy patético* andar con algo que representa la cultura del país), hablar acerca de las culturas prehispánicas importantes que habían y saber que los indígenas de allá no viven en pequeñas reservas en medio del bosque. Por supuesto, no tenía parque de diversiones y no hay 20000 museos y supongo que Incubus y Smashing Pumpkins no van a estar en concierto allá, pero igual me divertía mucho haciendo cosas tan tontas como correr como tonto por el barrio con los amigos y jugando Clue hasta altas horas de la noche en la calle y no temer que lo asalten a uno.

No me malentiendian. Yo amo Costa Rica, es mi patria, es el lugar que llamo mi hogar, saber que todo lugar está a máximo dos buses de distancia, ver grabados de Rembrandt en el museo de Oro, ir al Festival Internacional de las Artes e ir a un cole donde me hicieron una persona más de mundo. Pero mi cultura no es tica, cuando hablan del combo del ICE, de Juan Santamaría, del punto guanacasteco no me causa nada. Mis referentes no son ticos, no me sé el himno completo ni de Costa Rica ni de Nicaragua (hago un enredo extraño entre los dos) y pienso que el queso palmito es nada en comparación con un buen quesillo!

Hace 6 años, cuando volví a Costa Rica, tecnicamente era más nica que tica (había pasado ocho años allá y solo mis primeros años de vida, de los cuales no recuerdo nada, en Costa Rica). Y mi primer año aquí no me dio la mejor impresión de mis compatriotas quienes son medianamente xenofóbicos (no todos, pero si muchos). Hace 3 años que no voy a Nicaragua, y hay simplemente días en los que desearía estar en Asososca en la Casa de Agus, tirada el sol bajo un arbol de jicaro jugando stop.

Para todos aquellos cuyo corazón está dividido entre dos patrias.

El award que me dio Carliux (MUA!)

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