Sho

En un lapso de dos horas

A las 7 am, fui y le di de comer a Octavia y a Mirrusquiña. Le pongo comida de lata  a Octavia para que coma y con el gotero intento que mirrusquiña se tome aunque sea la mitad del gotero. Paso unos veinte minutos intentando darle de comer. Se toma un poco, no lo suficiente como para que yo me siente servible en el ambito de alimentacion a cachorros recién nacidos. Así que lleno el gotero de nuevo y vuelvo a intentar darle, gotita a gotita leche de fórmula. Le hablo a Mirrusquiña, le hago porras, hey, tal vez funcione y lo logre, uno nunca sabe. Octavia se me queda viendo con cara de RARA, qué le esta haciendo a mi bebé? Le doy suero a Octavia y continuo dandole de comer a Mirrusquiña. Luego se la pongo justo debajo del hocico para que la huela, vea que es de ella y la chupe.


Un par de horas más tarde vuelvo, tal y como dice las instrucciones de la leche y alimento a Mirrusquiña. Nada, ella no quiere comer. Cada gota que le doy por el gotero le termina saliendo por las comisuras de la boca. Ella no quiere. Y es que es tan flaca que me da cosa solo verla, tiene que comer, pero no quiere. Después de unos 15 minutos me rindo y se la devuelvo a Octavia. Le doy suero a Octavia, reviso que quede cerca de sus hermanitos para que no le de frío y me voy.

A las 11 fui y deje que Octavia saliera un ratito al patio a orinar y demás. Mientras tanto fui y calente 10 segundos la leche de Mirrusquiña y le serví la comida octavia. Entre al cuarto y le serví la comida a Octavia y volví a ver a Mirrusquiña. Estaba al fondo del nido, con la patitas delanteras extrañamente estiradas. La miré fijamente pensando: "Por favor no. Por favor No". La pancita no se le ensanchaba un poquitito y volvía a su tamaño natural. Justo acababa de hablar con mi tío a ver como se hacía para que otra perra adoptara un cachorro que no era de ella. Agarre el teléfono y llame a Modesto para apoyo moral mientras me acercaba a tocarla. La toque y no se movió como usualmente lo hace. Ella se despierta y entonces se hace ligeramente hacia el lado y encoge las patitas delanteras y las estira, como un gato jugando con lana. No se movió. La acerque. Estaba fría. La volví a tocar y no obtuve reacción. Lo seguí intentando y nada de nada. 

Las instrucciones: envolverla y enterrarla. Y yo con mi reacción inconsciente e inexplicable que hace que me den temblores a través de todo el cuerpo con solo ver un animal muerto. Esta vez no. Me contuve porque esta vez no tenía  ganas de salir corriendo, tenía ganas de llorar. La envolví con cuidado mientras Octavia me veía con sus ojos todos inocentones. Fui y enterré a Mirrusquiña, no había nada más que hacer. Volví al cuarto a revisar que todos los demás cachorros estuvieran bien. Son tan grandes en comparación a Mirrusquiña, ella era la única flaca de la camada. 

Una foto de ayer de Mirrusquiña justo antes de alimentarla.

3 comentarios:

Carla dijo...

Mi más sentido pésame, de verdad. Lo lamento profundamente porque también quiero tanto a los perros.

patricia1489 dijo...

Tengo un nudo en la garganta y es en serio... Me imagino cómo te podés sentir porque yo sé que más que tus "nietos" son como tus "hijos", y yo sé cuánto te encariñaste con la flaquita...

En serio lo siento montones Nico, pero ahoara a seguir para que los demás estén cada día mejor!!!

..::María José::.. dijo...

=(

El award que me dio Carliux (MUA!)

The Addicting Blog Award
Awarded by Auxiliadora to Nicole