Sho

Mafalda

Yo crecí leyendo a Mafalda. Antes de conocer al gato en el sombrero, estaba leyendo las pataletas de Miguelito, las formas en que Manuelito le estafaba a los compradores y como Guille era simplemente encantador. Supongo que a mucha gente leyó Blancanieves o la Bella Durmiente, pero yo leía Mafalda, o Asterix el galo, o el Hobbit. Sí, yo no leía literatura normal para niños.

No hay cosa más divertida que Mafalda, por supuesto que a los 6 años no entendía la mitad de los comentarios y críticas que hacía Mafalda. Para mí, Mafalda solo era una chiquita como yo, muchos años después logré captar las bromas y Mafalda tomó un nuevo matiz para mí, pero en aquel entonces, Mafalda era solo una niña como yo. Creo que hasta teníamos el mismo corte de pelo. No hay nada mejor que la tira cómica de Mafalda y toda su familia levantándose una mañana.

Supongo que Mafalda era algo fuera de la común cuando el gran Quino empezó a escribir el comic. Viniendo de un país tan democrático como Costa Rica, nunca realmente comprendí muchas de las preocupaciones de Mafalda, en realidad nunca entendí mucho mis clases de sociales cuando vivía en Nicaragua. Eso de guerras, revoluciones y dictadores era algo muy extraño. Sandinistas, somozistas, desaparecidos, eran términos extraños que parecían ocultados por una neblina espesa. Pensar acerca de un país donde la libertad de expresión era censurada era algo demasiado abstracto para mi mente. Y a mí nunca se me ocurrió pedir que me hicieran la llave de la felicidad y nunca tuve que preocuparme acerca del pago del carro, pero para mí Mafalda fue algo tan cercano.


Mafalda era mi modelo a seguir. La primera vez que me imagine como sería yo cuando fuera grande tenía como 7 años, y lo hice porque Mafalda lo había hecho. Supongo que si Mafalda algún día hubiera crecido, yo hubiera continuado queriendo convertirme en ella. Ella era suspicaz, siempre tenía ideas interesantes y salidas que a nadie más se le ocurrirían. Desde como todo el continente se estaba anglosajonizando, hasta las guerras, Mafalda habló y continua hablando acerca de todo un poco. Después de tantos años, todavía me causa gracia. Hay días en que no soporto a Guille, hay días en que Manolito es una res, hay días en que Susanita me sorprende con sus pensamientos acerca de la mujer que son tan siglo pasado (justo cuando creo que no puede ser peor, ella sabe como sorprenderme, como la vez en que se pregunto por que las mujeres no podían ser presidentas), hay días en que amo a Felipe y a Miguelito por ser tan lindos e inocentes y hay días en que no hay nadie mejor que Mafalda para ponerme de buen humor. Quino es un genio.

2 comentarios:

Ale dijo...

Hola Nicky. Si Mafalda fue tan buena compañía tal vez también te guste seguir los pasos de estas historieras: http://autoliniers.blogspot.com/

Liniers es el autor y -al igual que las tiras de Quino- publica en la contratapa de un diario y luego recopila un año de laburo por tomos.

Ojalá te guste. Saludos desde el Sur.

Anónimo dijo...

hola!!

a mi tmb me encanta mafalda es genial!

lei un poco de lo q has escrito es muy bueno creo nos parecemos un poco, soy de méxico y tmb estudio comunicacion

saludos, Yuri

El award que me dio Carliux (MUA!)

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